Hortalizas

Hortalizas en verano

La variedad de hortalizas en los meses calurosos y en nuestro privilegiado entorno es espectacular: tomate, lechuga, calabacín, porotos verdes,  pimiento, pepino y un largo etcétera llenan paradas de mercados y tiendas. Esta es, sin duda, la época en que es más fácil llegar a consumir los 600 gramos diarios, entre frutas yhortalizas, que aconseja la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP-AEDN), la recomendación del consumo de los 600 gramos diarios se sustenta en el hecho de que un consumo adecuado de estos alimentos se relaciona con un menor riesgo de padecer enfermedades crónicas como trastornos cardiovasculares o cáncer. Las múltiples propuestas gastronómicas del verano, encabezadas por ensaladas y cremas frías facilitan, aún más, un consumo suficiente y agradable de hortalizas.

En verano, las temperaturas elevadas y la insolación propician la pérdida de agua del organismo. A pesar de que la mejor manera de evitar deshidratarnos es bebiendo suficiente agua (y evitando el calor y el sol excesivo), algunos alimentos muy ricos en agua, pueden contribuir a ello. La gran mayoría de productos de la huerta comparten la característica común de tener un elevado porcentaje de su composición en forma de agua. Aun así, también poseen, además de sabores, colores y texturas diferentes, variaciones en cuanto a nutrientes.

Otra característica común a todas estas hortalizas la encontramos en lo que no contienen, ya que su contenido en energía, grasas, grasas saturadas y sodio es muy bajo. Estos nutrientes son precisamente los que ingerimos en exceso en nuestra alimentación habitual, así que el bajo aporte de las hortalizas las convierte en aliadas ideales para equilibrar nuestra alimentación.